Querido diario

Huir de uno mismo es una tarea eterna... y a la que nunca renunciamos. Es humano. En épocas de cambios, de crecimiento, de novedades, intentamos escapar. De una manera u otra. Físicamente o mentalmente.Los cambios de estado propician crisis; y aunque crees que el cambio es la respuesta, nada más alejado de ello, lo único que hace es plantear más preguntas, y además nuevas, a las que no sabes por dónde agarrar. En ese momento, echas de menos tus preguntas antiguas, tan caseras, tan a mano.
Reafirmate en tu huida. Se consciente de que siempre huirás de algo, siempre. En realidad no sé si es malo... simplemente es natural. Nunca tendrás las respuestas. Cuando las tengas será demasiado tarde, porque habrán nacido otras nuevas. Cíclicamente. No acaba nunca. Así que lo mejor, y quizá lo más práctico, sería aceptar nuestra ignorancia ante las mismas preguntas, y de alguna manera, como ya dijo el omnipresente Rilke, saborear cada uno de los interrogantes.La vida es un misterio, tantas relaciones, tantas reacciones. Y ahí es donde se ve cómo somos, para bien o para mal. En las rupturas, donde salimos... O a lo mejor somos fruto de la situación determinada en la que acontecen. Desde luego no es igual un momento que otro.
Borrar de vez en cuando viene bien.Es como beber para olvidar, momentaneo, sano y natural. Aunque a veces la respuesta de después es la pura resaca. Si tuvieramos SOMA... la droga perfecta.
La felicidad son momentos de LUZ.
DESTELLOS.
Nada más. La creación en su estado más puro es uno de los momentos más bellos al que podemos asistir, más aún si se materializa, lo cual ya es un milagro. ¿Cuántas veces pensamos cosas que no hacemos? ¿Es ésto una forma de escapar, de mentirnos a nosotros mismos? Yo me miento mucho, y lo mejor de todo, es que hay veces que me lo creo. Pero lo bueno, es que soy consciente de ello: me miento pero lo sé. Y mi otro lado, lo acepta, como un mecanismo de defensa, lo acepta y sobrevive. Hay que tener cuidado con las mentiras: las más peligrosas nos la decimos a nostros mismos. Querido diario.


3 Comments:
Difícil veo dejar de mentirnos a nosotros mismos... No nos soportamos, y precisamente por ello, nos odiamos; seguramente, no nos soportemos porque nos odiamos.
No creo en el Soma como liberador, sino como supresor absoluto de la voluntad.
Lo único cuerdo es aceptar nuestras limitaciones, aceptar los huecos como tales y no forzarnos a rellenarlos con cualquier cosa.
- Huir nunca solucionará nada .
Incluso en el camino de huida te puedes sorprender con lugares donde tal vez merezca la pena quedarse
Alguna vez también pensé en lo dulce que sería abandonarme a una buena dosis de SOMA sacado de mi cinturón...pero dejaría de ser yo y mi vida perdería todo su sentido.
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